PEREGRINACIÓN A MADRID 2019

PEREGRINACIÓN A MADRID 2019

Siguiendo la costumbre del seminario “Redemptoris Mater”, por la cual cada año en la semana in albis se fija un lugar al que peregrinar, hemos elegido a Madrid como nuestro destino para conocer las bases y el nacimiento del Camino Neocatecumenal en primera persona. Teniendo como lugares de peregrinación los años precedentes Roma, Riga y otra vez Roma respectivamente.

La llegada tuvo lugar en la noche del martes 23 de abril en el aeropuerto Adolfo Suárez, allí, los diez seminaristas y el rector fuimos repartidos por familias del Camino Neocatecumenal de la parroquia de San Saturnino (Alcorcón) que nos acogieron como uno más de la familia.

La mañana del miércoles se dedicó a visitar la tumba de Carmen, cofundadora del Camino junto con Kiko Argüello, lo que incluía visitar el seminario “Redemptoris Mater” de Madrid. Luego visitamos la parroquia de Catalina Labouré, una de las primeras parroquias con el diseño arquitectónico innovado por el Camino Neocatecumenal, situada el barrio obrero de Carabanché.

El jueves estuvimos el día completo en Madrid haciendo un poco de turismo por la ciudad y visitando lugares clave de la peregrinación como la Catedral de la Almudena y el centro neocatecumenal diocesano de Madrid, donde entramos en el piso en el cual vivía Kiko.

El viernes 26 fuimos a Getafe para ver a Ginés, obispo de dicha diócesis, también hicimos una pequeña caminata hasta el cerro de los ángeles, el cual se localiza en el centro geográfico de la península Ibérica. Antes hemos pasado por el convento de la Aldehuela, lugar donde fue enterrada Santa Maravillas de Jesús. Después estuvimos de visita por Toledo, viendo la magnificencia de la Catedral y la ciudad.

Al día siguiente nos dirigimos a Ávila, a la residencia de Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz. Allí nos interesamos por los detalles de la historia de estos santos místicos. Para finalizar la jornada nos retiramos a la naturaleza para disfrutar de las maravillas de Dios.

Eso sí, no podíamos volver a Tallinn sin celebrarlo como Dios manda, con una eucaristía con la mayoría de las comunidades de la parroquia.

Al final salimos de Madrid a las dos de la mañana, trayendo una experiencia divina de como Dios actúa en las vidas de las personas.

Desde aquí agradecemos de todo corazón a las personas que nos han acogido gratuitamente, porque son memorial vivo de la providencia de Dios en la tierra.

Ir de peregrinación es siempre un don que Dios nos regala para poder conocerle más a fondo, y en esta peregrinación, según la experiencia de cada seminarista, hemos podido reconocer que el otro es Cristo, gracias sobre todo a la vida de cada persona que nos ha acogido. Su generosidad, su felicidad y más que nada la unidad que existe en la comunidad nos ha conmovido a todos, y nos da fuerzas para pedir a Dios este amor fraterno que solamente viene de él y que no viene de nosotros.

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